LA CRITICA COMO METODO DE DESARROLLO CREATIVO

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

La asignatura de ilustración puede ser entendida con la frase que comencé el primer día de clases: “Dar luz a la inteligencia”. Pero, ¿cómo se da luz a la inteligencia? ¿Acaso solamente conociendo y dominando la técnica? La respuesta para mí es mucho más que “conocer por conocer”.

Soy un convencido que la vida no es un cúmulo de elementos claros y precisos, pues muchas cosas yacen “ocultas a nuestros ojos"... Es por este motivo que puedo afirmar, sin disimulo, que mi trabajo puede estar lleno de errores y falsas conclusiones, pero igualmente, es cierto que he aprendido que cada una de nuestras interpretaciones no son más que eso: interpretaciones. Lo importante sí, es descubrir cual es la interpretación más fuerte, después de todo en eso radica la “verdad”.

Lo que veremos hoy no es información con la que pretenda convencerlos de algo en particular, con el fin de que realicen en sus trabajos, esto o aquello de tal o cual manera, sino que más bien hacer que recuerden que existen factores importantes que han de tener en cuenta a la hora de tomar una decisión final, como son lo original y lo obvio; lo objetivo y lo subjetivo; la crítica y su juicio; la lógica y la razón, entre otras cosas.

 

LA CRÍTICA

El encadenamiento que se da entre los pensamientos, los sentimientos, los deseos, entre sujeto y objeto, está completamente oculto a nuestros ojos. Es por esta razón que existe una corriente de pensamiento que considera necesario el desarrollo de la crítica, como método general y fundamental para iluminar y alimentar una posible “razón práctica” que no caiga en el conformismo. Esta crítica tiene como fundamento la idea de que no existen "los fenómenos valóricos, sino una interpretación valórica de los fenómenos". Somos conscientes en la medida que la conciencia nos resulta válida, que nos es útil: todo lo que resulta consciente es un fenómeno final, una conclusión que no produce ningún efecto.

 

LAS PERCEPCIONES SENSIBLES

La percepción es la sensación interior que resulta de una impresión material y es útil y esencial a nuestro organismo, a su conservación, por lo que no ha de extrañar que se encuentre vinculada a un juicio de valor: útil y perjudicial, por lo tanto agradable o desagradable. Todas las percpciones son un un cúmulo de percepciones y son el resultado de la asimilación y equiparación relacionado con todo nuestro pasado.


EL CONOCIMIENTO

Toda la mecánica del conocimiento es un aparato de abstracción y de simplificación, que no está encaminado al conocer, sino a conseguir "poder sobre las cosas". El “fin” y el “medio” del conocimiento están tan alejados de la esencia como los “conceptos”, porque con “fines” y “medios” nos apoderamos del proceso: se inventa un proceso que es palpable.

 

EL PENSAMIENTO

Los pensamientos no producen pensamientos. Entre dos pensamientos hay toda clase de pasiones y sus movimientos son demasiado rápidos que hace que los desconozcamos por completo, que los neguemos. Es así como el placer y el desplacer son considerados fenómenos tardíos y derivados del intelecto. El pensamiento es posterior a los instintos, no es más que un arreglo artificioso para entenderse.

¿Qué es lo esencial de nuestro pensar, entonces? Igualar lo nuevo a lo viejo.

 

LA MEMORIA          

Todo pensar, juzgar, percibir, igual que comparar, está sometido a una equiparación, y anteriormente a una igualación.

Nuestra memoria es un factor importante en todo el proceso a la hora de tomar una decisión final, pues la calidad de la decisión depende de la acumulación de experiencias consideradas "iguales". Gracias a estas experiencias consideradas "iguales" es que llegamos a conformar la teoría del conocimiento.

 

EL HECHO

Nuestra actividad es continua, todo se encuentra indisolublemente interrelacionado en el universo. Sin embargo en ciertos momentos de nuestro peregrinaje por la vida, no dudamos en dividir nuestra actividad en grupos de fenómenos denominados “hechos”.

El “hecho” debe entenderse como una interpretación, es decir, como fenómenos seleccionados y resumidos por un ser que interpreta. Lo que induce verdaderamente al hombre a pensar en la existencia del “hecho” es la palabra y el concepto. Es así como ver en las cosas disonancias y problemas, se debe a que sólo se piensa en la forma del lenguaje: sujeto y predicado.

Cuando elogiamos o censuramos aislamos el “hecho particular”, así como también “grupos de hechos supuestamente idénticos”, porque se "necesita" creer en la existencia de un orden gradual de géneros de hechos, que responden a un orden gradual de valor.

Ejemplo de género de hechos que ilustran también el orden gradual de valor:

1)       No tocar a una persona.

2)       Dejar herida a una persona.

3)       Matar a una persona.

 

EL SUJETO

El “yo” se encuentra determinado por el pensamiento. Sin embargo, se cree en el “yo pienso” como si hubiera una conciencia inmediata, con la cual podemos entender las demás relaciones causales. Decir que, cuando se piensa, es preciso que haya algo que piensa, es la formulación de un hábito gramatical que atribuye a la acción un actor.

La idea de sustancia es el resultado de la idea de sujeto. Pero no al contrario: la idea de sujeto es el resultado de la idea de sustancia, porque cuando sacrificamos el “sujeto”, falta los elementos para imaginar una “sustancia”.

La voluntad como causa no existe, es decir, la intención como causa de lo que sucede no existe. El fragmento de mundo exterior de que somos conscientes ha nacido después de que las cosas exteriores han ejercido un efecto sobre nosotros, y este fragmento de mundo es proyectado posteriormente al exterior en forma de “causas”. Es por esto que creemos que los pensamientos, tales como acontecen en nosotros, se encuentran vinculados por un encadenamiento de causalidad cualquiera.

 

EL JUICIO

El juicio es la creencia de que “esto y aquello es así”, por lo tanto para juzgar debemos hacer un proceso de habilitación: en el interior del juicio se oculta la afirmación de un caso “idéntico”. Ahora bien, el que un juicio sea falso no significa una objeción contra el mismo, el problema está en saber en qué medida ese juicio favorece y conserva la vida, e incluso tal vez la selecciona.

 

LA RAZÓN Y LA LÓGICA

Si el hombre cree en la lógica, fue porque él comenzó a logificarlo todo.

Principio de la razón y de la lógica: las representaciones que se alían entre sí, subsisten; aquellas otras que no logran esta alianza sucumben.

La lógica ha nacido del reino de los apetitos: el instinto de rebaño en el fondo. La aceptación de casos iguales significa “almas iguales”. Como objetivos de comprensión y de dominio.

Para que pueda existir una lógica debe convenirse o fingirse la existencia de que se dan hechos idénticos. La voluntad para la verdad lógica sólo puede realizarse después de haber admitido una falsificación fundamental de todos los hechos.

La potencia inventiva que ha imaginado las categorías sirve a la necesidad o a la seguridad de una rápida comprensión, a base de signos y de sonidos, es decir, de signos abreviados.

Se esquematiza, se impone al caos bastante regularidad y suficiente número de formas para satisfacer nuestras necesidades prácticas. La necesidad de la medida en el proceso de la razón y de la lógica, es la necesidad de comprender más que de “conocer”.

La finalidad de la razón es un efecto y no una causa. En este sentido, “Dios” como respuesta de la razón es un efecto.

 

LA OBJETIVIDAD EN EL ARTE

Desde la perspectiva metafísica, el acto de crear y el de destruir es un “algo” de mayor valor, porque tiende al movimiento de los músculos y los nervios que engrandecen al pensamiento colectivo. Es así como se entiende que el arte no nos comunica pensamientos, sino que movimientos, signos mímicos que leemos y reducimos a pensamientos.

El arte acepta como algo básico una gran cantidad de convencionalismos, por ejemplo, el lenguaje (objetividad), que es una condición para la comunicación y la comprensión del hombre. Si bien recurre al lenguaje como fórmula, lo hace sólo desde una perspectiva estrictamente experimental y provisional.

La objetividad (conceptos, signos, etc.) entendida como voluntad paralizadora no proviene del artista. Él está abierto a la búsqueda de todo tipo de emociones, considera y siente como contenido, como “la cosa misma”, todo lo que toca con sus manos. El artista no se esclaviza a la objetividad.

Una vez que el arte se forja como medio de comunicación, es que la imagen dada se comunica por contagio; adivinada y representada por estos signos, rompiendo en cierta manera aquella intimidad del individuo aislado para transformarlo en un receptor estimulado más. La experiencia del receptor se convierte en su "realidad” (objetividad), en su única interpretación posible: en su “verdad”.

El artista, a través del empleo de la materia y como dueño de la “verdad”, puede gozar de la mentira como facultad creacional. Esto no significa un perjuicio para la humanidad, pues tan sólo se trata de un pasatiempo de la ociosidad, como medio de comprensión del dominio de los impulsos instintivos sexuales que se hacen notar a cada instante en el acto de la vida.

En cuanto al antagonismo que se presenta entre artista y receptor es natural y deseable, puesto que de otra manera se torna imposible la comunicación: el estímulo es creado por el artista y recibido por el receptor, este último es quien crea las interpretaciones.

Si un artista hace critica de arte se coloca en la posición del receptor. Porque el artista se encuentra en desventaja debido a sí mismo, en cuando a que si asume el “anti-valor” (la objetividad) como parámetro de la apariencia, se le hace imposible superarlo: es decir, el “encuentro” se sobrepone a la “búsqueda”.

 

LO ORIGINAL Y LO OBVIO

¿Qué es lo original? Lo espontáneo, lo natural, lo nuevo.

¿Qué es lo obvio? Lo que se encuentra o pone delante de los ojos.

¿Lo ORIGINAL puede ser considerado como lo opuesto a lo OBVIO?

¿Cuál fue el motivo de haber realizado el ejercicio de crear una combinación a partir de los números 1, 2 y 3? La originalidad. En cuanto a encontrar una combinación que no sea usada por otra persona.

NOTA. Es importante dejar constancia que el razonamiento aplicado en este caso difiere notablemente del razonamiento “comúnmente” usado. Con este ejercicio no se tiene otra intención que la de hacer entender que el pensamiento “clásico” es una opción válida a la hora de tomar decisiones, pero que ello no sea motivo para excluir opciones de pensamiento más rebuscadas.

¿Quién usó la combinación 1-2-3 en primera vuelta?

La combinación 123 es la más simple y la más obvia, por lo que nadie se arriesga a usarla en primera vuelta. Las restantes combinaciones son tantas que presentan más posibilidades de no repetir una combinación. Sin embargo, estas últimas combinaciones yacen amparadas por el factor “suerte”. Entonces, podemos afirmar que lo único verdaderamente claro que tenemos hasta ahora es lo obvio: la combinación 1-2-3.

¿El creador debe imponer en su trabajo la originalidad o la suerte?

La certeza es un arma de doble filo; o en otras palabras, el grado de certeza es fundamental a la hora de decidir.

¿Que certeza se tiene con respecto a que combinación es la más original?

Todos esperaban elegir una combinación diferente, porque nadie quería sucumbir al encuentro de la igualdad, sin embargo, lo concreto es que muchos perecieron en su intento por la diferencia debido al factor “suerte”, porque no existe la certeza con respecto a que combinación es la más original... Entonces, ¿ por qué no profundizar más en el asunto?

Siempre que uno se encuentra frente a un proyecto debe analizar todas las posibilidades que este nos da, tanto así que lo obvio no puede ser desechado por simple despecho, más a sabiendas que dentro de la ley de posibilidades era casi una certeza que nadie la usaría en primera vuelta.

Desde la óptica de lo obvio, la combinación 1-2-3 daba menos posibilidades de toparse con la igualdad en primera vuelta, por ende, es la más original.

Esto no quiere decir que siempre deba aplicarse el mismo razonamiento a todo, sino que más bien aprender a profundizar donde otros no llegan por simple prejuicio, debido a lo aparentemente simple de la idea.

Ejemplo de originalidad y obviedad juntas: En la película The matrix nos encontramos con una secuencia donde conversa Morfeo y Neo, ambos sentados en sillones en una habitación de un edificio abandonado. Algunas de sus tomas son lo más simple y obvio que pueda darse: un plano general frontal de los dos personajes sentados en los sillones y conversando. Lo original de esta secuencia es el diálogo, pues versa sobre “que es la verdad”. Es tan grande el valor del diálogo que se procedió a la utilización de un plano simple con el claro objetivo de ser lo más explícito posible.

¿Un plano simple que sensación provoca? La sensación de tranquilidad.

“Sacrificar algo por la necesidad de comunicar sin confundir ni distraer es un factor de primer orden.”

“Las reglas del arte son los distintos modos de reunir ciertos elementos de manera que aporten al individuo receptor cierta cantidad de novedad u originalidad, con la condición de que esta última no sea tan densa que el resultado del trabajo sea ininteligible para el receptor; es decir, evitar que el receptor sea capaz de prever lo que va a suceder a partir de lo que ya precedió al mensaje.”

Es normal que en una primera instancia se proyecte en el pensamiento lo simple, para luego pasar a lo complejo. Sin embargo, ambas opciones tienen el mismo valor.

Si se debe presentar una secuencia donde dos personajes conversan, es natural visualizar en una primera instancia un plano general de ambos. A partir de la segunda instancia de pensamiento comenzamos a imaginar otros planos y ángulos. Un plano de detalle de cosas del ambiente y el diálogo de ellos que sólo se escucha puede causar una sensación más potente, siempre y cuando los detalles que se visualizan aporten a una mejor y más profunda interpretación de lo presentado.

Las decisiones de “qué” aplicar y “cómo” aplicarlo está subordinado al contenido, es decir, a la información que queremos entregar, y especialmente al como queremos entregarla.

EJEMPLOS

1)       Un plano general frontal de dos personas de clase alta conversando sobre pobreza, no tiene el mismo poder de impacto emocional que un plano general frontal de un niño hambriento con un texto en off que explique sobre la pobreza, aunque en ambos casos el texto sea el mismo. 

CASO 2a)  Un hombre llega a su casa y le habla a sus hijos del amor que les tiene.

CASO 2b) Un hombre llega a su casa y acaricia a sus hijos.

Ambos casos expresan amor, sin embargo, el segundo es más original.

CONCLUSIÓN: UDS. DEBEN TENER LA CAPACIDAD DE COMPRENDER LAS COSAS, CON EL FIN DE EXPRESAR SU "CONVICCIÓN" FRENTE AL MUNDO. HE AQUÍ EL PORQUÉ ESTE TALLER NO TIENE OTRO OBJETIVO QUE ENSEÑAR A “DAR LUZ A LA INTELIGENCIA”.


Escrito construído en gran parte con fragmentos de textos de Friedrich Nietzsche.