LA MUERTE SUSURRANTE

Entre junio de 1965 y agosto de 1973, los bombarderos B-52 Stratofortress del Mando Aéreo Estratégico de EE UU (SAC) hicieron más de 126.000 salidas en apoyo de las tropas en el Sudeste asiático. Desplegados en la isla de Guam, en el Pacífico Central, y a partir de 1967 en U-Tapao, en Tailandia, estos aparatos gigantescos, cada uno capaz de transportar 24.500 kg de bombas en una sola misión (108 de 227 kg), operaban a alta cota y volaban en "células" de tres aviones, dejando caer sus mortíferas cargas guiándose por el radar y a través de los nubes más espesas. Para las tropas del Ejército nordvietnamita y del Vietcong que las recibían, eran conocidas por el siniestro nombre de "La muerte susurrante", pues la primera noticia que tenían de la presencia de los bombarderos era el silbido de sus bombas. Cuando un B-52 dejaba caer su carga letal, no quedaba nada dentro del área de impacto que no fuese pulverizado. El bramido de un ataque en las cercanías era suficiente para romperle los tímpanos a cualquiera. Una de las cosas que más desmoralizaba a la guerrilla eran estos ataques. El miedo que producía era atroz. La gente se orinaba y se excrementaba en los pantalones. Después de cada bombardeo, la gente salía de los refugios temblando tan convulsivamente que parecían haberse vuelto locos. Una pasada de bombardeo dejaba cráteres gigantescos de diez metros de profundidad sobre una vasta área, que quedaba convertida en algo parecido a la superficie de la Luna.
Estas operaciones, llevadas a cabo bajo el nombre de "Arc Light" (Arco Voltaico), empezaron el 18 de junio de 1965 con el bombardeo de uno base del Vietcong al norte de Saigón. Esta misión produjo inmediatamente una enorme controversia, pues muchos decían que se trataba de aplastar moscas con un martillo pilón, además de que su coste era, nada más y nada menos, que de 20 millones de dólares. Dos B-52 colisionaron en el aire durante esa misión, avivando todavía más la controversia.
Sin embargo, y tal como argüyó
el alto mando de EE UU, no tenían más opción que sacar provecho de la ventaja
que la potencia de fuego de los bombardeos pesados les proporcionaba. En noviembre
de 1964, los B-52 operaban cerca de la frontera con Camboya para atacar las
líneas de aprovisionamiento enemigas. En marzo del año siguiente estuvieron
operando al norte de la Zona Desmilitarizada, bombardeando el paso estratégico
de Mu Gia, un cuello de botella de la Ruta Ho Chi Minh en Vietnam del Norte.
Por entonces, el SAC había desplegado radares de tierra conocidos como "Combat
Skys-pot", que permitían guiar o los bombarderos hasta sus objetivos
e incluso indicar a los pilotos el momento en el que debían soltar sus bombas.
Su precisión fue impresionante.
Durante el asedio de Khe Sanh, o principios de 1968, se introdujo otra técnico nueva. Denominada "Bugle Note", suponía que las formaciones de B-52 procedentes de la base de Guam —a 12 horas de viaje— llegaban sobre la base de los marine a intervalos regulares de 90 minutos. Estos ataques sirvieron para impedir la concentración de tropas enemigas.
En 1972, los bombarderos atacaban objetivos en Camboya (Operación "Menú"), Laos (Operación "Good Look"), y en diciembre atacaron incluso Hanoi (Operación "Linebacker II"). Las misiones "Arc Light" continuaron hasta después de que las últimas tropas estadounidenses fueran retiradas del Sudeste asiático.
CRONICA DE LA GUERRA DE VIETNAM 1965-1975
N° 11